¡Hola Chicos!:
No se asusten, no son todas las actividades . Deben comunicarse conmigo al siguiente mail teremilillo@yahoo.com.ar y les detallo las actividades a realizar de acuerdo a la complejidad que necesite cada uno.
Si no entienden los oriento por mail o acordamos un horario de chat.
Me las enviarán realizadas por este medio o las dejan en sobre cerrado detallando nombre,curso, división , materia y profe en el cole.
¡A portarse bien!.
Un besito a todos.
Prof. Milillo.
CIENCIAS SOCIALES
1er año Profesora Teresa Milillo
| CAPÍTULO 8 | El imperialismo ateniense y la guerra del Peloponeso.
z Lean el siguiente fragmento de la transcripción —real o probablemente
ficticia— que hace Tucídides de un discurso de Pericles
frente a la asamblea ateniense. Los espartanos y sus aliados
habían invadido por segunda vez las tierras del Ática. L o s
atenienses sufrían la peste, hacinados detrás de los muros que
unían Atenas con El Pireo mientras esperaban que sus enemigos
se retiraran. Según las tácticas que Pericles había diseñado
p a ra la guerra ,no debían enfrentarse abiertamente con la infantería
enemiga y apoyarse especialmente en la capacidad de
su flota. El pueblo ateniense comenzaba a dudar de la conveniencia
de mantener la guerra contra los espartanos y sus aliados.
“ […] No debéis mostraros inferiores a vuestros padres en
dos aspectos: e l l o s ,en efecto, adquirieron el imper io gra c i a s
a su esfuerzo, sin recibirlo de otros, y, por si fuera poco, l o
conservaron y os lo dejaron en herencia (y es más verg o n z oso
dejarse arrebatar lo que se tiene que fracasar en el intento
de apoderarse de algo nuevo). D e b é i s , en fin, ir al encuentro
del enemigo,movidos no sólo por el propio apre c i o, sino también
por el despre c i o.
Porque el orgullo puede nacer de una ignorancia afortunada y
darse incluso en un cobard e, m i e n t ras que el desprecio surg e
en aquél que racionalmente está seguro de ser superior a su
adversario,como es nuestro caso. […]
Y es natural que vosotros defendáis el honor de la ciudad,h o n o r
que viene de un imperio del que todos os enorg u l l e c é i s ,y que no
rehuyáis las fatigas o que, en caso contra r i o, tampoco busquéis
los honore s. No penséis que luchamos por una sola cosa, e s c l avitud
o libertad,sino que también está en juego la pérdida de un
imperio y el riesgo de sufrir los odios que habéis suscitado en el
e j e rcicio del poder.Y a este imperio ya no es imposible re n u n c i a r,
si es que alguien,debido a su miedo en la presente situación o a
su deseo de tra n q u i l i d a d , p retende hacer el papel de hombre
bueno a este re s p e c t o.Este imperio que poseéis ya es como
una tira n í a :conseguirla parece ser una injusticia,pero abandonarla
constituye un peligro. Ciudadanos como éstos arruinarían ra p idísimamente
al Estado en caso de llegar a persuadir a los otros…”
Tucídides, Historia de la guerra del Peloponeso, II, 62, 3-5; traducción de
J. J. Torres Esbarranch, Gredos, 2000.
Analicen el texto y contesten las siguientes preguntas:
a) ¿Por qué Pericles considera el desprecio como un valor pos
itivo? ¿En qué sentido los atenienses se volverían “ e s c l a v o s ”
en el caso de abandonar la guerra?
b) ¿A qué se refería Pericles cuando decía que los atenienses
corrían el riesgo de “sufrir los odios que habían suscitado en el
ejercicio del poder”? ¿Por qué Pericles creía que los atenienses
no podían renunciar al imperio?
Propósito:Analizar una fuente documental y reflexionar sobre las consecuencias del ejercicio del poder.
Lean el fragmento y, en grupos pequeños, i n t e rcambien opi -
niones para establecer las ideas básicas que expone Cicerón
y re s p o n d a n :
a) ¿Cuáles son las formas de gobierno que se comparan en el
texto? ¿Por qué Cicerón cree que la república es más estable
que otras formas de gobierno?
b) Traten de explicar con sus palabras la siguiente frase de Cicerón:
“la ley es el vínculo de la sociedad civil, y el derecho es la
igualdad de la ley.” ¿Cómo deben igualarse los ciudadanos en
una república,según el autor?
Propósito:Analizar una fuente documental y reflexionar sobre las formas posibles de organización social y política.
CIENCIAS SOCIALES 7 | CAPÍTULO 8 | La república romana y los criterios de igualdad
z Lean el siguiente texto de Cicerón, político y orador romano
del siglo I a.C.; aunque fue un político mediocre,llevó la oratoria
romana a su punto de apogeo.
“ […] Pero cuando los pueblos conservan su dere c h o, n i e g a n
que pueda haber algo mejor,más liber al y más feliz,ya que entonces
son señor es de las leyes, de los juicios, de la guerra y de
la paz,de los tratados con otros pueblos, de la vida de todo ciu -
dadano, y del dinero. Ellos creen que solamente ésta puede llamarse
propiamente una re p ú b l i c a , p recisamente porque la
gestión pertenece al pueblo. A s í , p u e s , la república suele salir
de una reivindicación de la libertad contra el dominio de los reyes
o de los senador es,puesto que los pueblos libres no suelen
reclamar un gobierno de reyes ni la prepotencia de los nobles.
Ellos también niegan que deba repudiarse toda esta forma de
gobierno por el defecto de un pueblo re b e l d e : cuando el pueblo
está en paz y lo re f i e re todo a su seguridad y libertad, n a d a
hay más permanente que esa forma de gobierno, nada más firm
e ; y puede darse fácilmente esa paz en tal república si todos
tienen los mismos objetivos, pues las discordias nacen de la
contraposición de intereses, ya que no todo el mundo tiene los
mismos intereses.Pero cuando los nobles se apoderan del go -
b i e r n o, nunca ha perd u rado la estabilidad de la ciudad, y aún
menos en los re i n o s , p u e s ,como dice Ennio: « no puede darse
en un reino una sociedad y una lealtad inviolable.»
“Porque, dicen ellos,como la ley es el vínculo de la sociedad civ
i l , y el derecho es la igualdad de la ley, ¿qué derecho puede
mantener a la sociedad de los ciudadanos cuando éstos son
desiguales? Porque, si no conviene igualar las fortunas, si tampoco
pueden ser iguales las inteligencias de todos, sí que deben
ser iguales los derechos de los que son ciudadanos de una
misma re p ú b l i c a . Pues ¿qué es una ciudad sino una sociedad
en el der echo de los ciudadanos?”
Cicerón, Sobr e la república , I, 32, 48-49; traducción de Alvaro D’Ors,
Gredos, 2000; adaptación de C. García Mac Gaw
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